jueves, 25 de marzo de 2010

Jesús desea que seas prosperado en todas las cosas

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Este verso lo encontramos en la tercera epístola del Apóstol Juan en el capítulo 1 verso 2.

Por mucho tiempo se nos enseñó que el alma era la que tenía que prosperar y esto es bueno, pero qué de tu cuerpo y de tu economía?. A lo largo de estos años he visto con tristeza como hijos de Dios viven en pobreza y escasez, cuando tienen todas las posibilidades y oportunidades para ser hombres y mujeres de éxito viviendo en una dimensión en donde no les haga falta nada. Muchos  se han hecho expertos en el alma y el cuerpo y han dejado a un lado la porción bíblica que dice: que seas prosperado en todas las cosas.

Por qué te cuesta creer que Dios te quiere prosperar económicamente? No puedes andar con un alma restaurada y un cuerpo sano, pero viviendo en pobreza. Las estadísticas nos dicen que de cada 100 personas el 95% tiene problemas económicos, están endeudados, viviendo del crédito y pasando muchas necesidades.

Yo creo que es el tiempo en que dejes a un lado la necedad que tanto daño te ha hecho, cree que Jesús te puede prosperar, tienes que ser un testimonio de que los hijos de Dios vivimos bien. El enemigo se ha encargado de sembrar la necedad para que no veas, porque el sabe que el necio siempre va ha vivir en pobreza. Es tiempo de ser testigos, así que te animo a que te atrevas a entrar a este nivel, donde verás provisión sobrenatural, ingresos inusuales, multiplicación donde pongas tus manos, nuevamente lo repito, es tiempo de ser testigos, que se cumpla la promesa que dice: cosas grandes esta haciendo el Señor con ellos, es tiempo de vivir una vida de contado, donde no pagues ningún interés a nadie.


Así que es tiempo de declarar que vas a prosperar en todas las cosas, deja a un lado la necedad y empieza a disfrutar de cómo el Señor multiplica tu dinero, abre puertas para nuevos trabajos, ventas sobrenaturales en los negocios, no lo veas como un sueño, sino es una realidad. Es tiempo de cambiar tu estilo de vida y así podrás ser un buen testigo de que el Señor vive y permanece para siempre.

martes, 16 de marzo de 2010

El bien de Dios

Cuando escuchamos la palabra “bien”  se nos hace difícil creer que las cosas pueden mejorar en medio de tanta crisis que estamos viendo en este momento.

El día de hoy les queremos recordar lo que dice la Palabra que: “Dios todo lo tiene bajo control y no eres un accidente en este universo”.  Si hacemos un recuento de todo lo que escuchamos en el día, cuántas palabras negativas estaríamos recibiendo para nuestras vidas y cuántas palabras positivas estaríamos recibiendo. Si los podemos enumerar, podemos analizar que las palabras negativas se llevarían el primer lugar y esto afectaría nuestra forma de pensar y de cómo vemos las cosas en nuestra vida. Si el día de hoy sientes que te estás hundiendo con todo lo negativo que hay a tu alrededor hoy, quiero declararte todo lo contrario a eso que estás viviendo.
                                                             
Si tú eres un nacido de nuevo quiero recordarte que tienes un espíritu, el cual necesitas alimentar todos los días.

El espíritu se alimenta con la Palabra de Dios que escuchamos constantemente pero también te quiero recordar que tienes un alma y ésta se alimenta de todas las cosas que pasan a nuestro alrededor, así que es nuestra responsabilidad tener un espíritu bien alimentado para que éste pueda expresar todo lo bueno que el Señor tiene para nosotros, y esta reacción hará menos efectiva toda la información negativa que recibimos todos los días.

Al declarar  la Palabra de Dios te vuelves un hombre espiritual que ya no se rige por lo que diga tu carne ni se mueve por lo que quiera hacer tu carne. Como hombre espiritual que eres tienes que entender que Dios te quiere hacer el bien y quiere mantenerte en un nivel de fe para que se puedan abrir tus ojos espirituales.

Hoy quiero recordarte algo que dijo Jesucristo cuando estuvo acá en la tierra que: Para aquel que cree nada le es imposible.  Si tus ojos naturales han estado gobernando durante todos tus días hoy es momento para que le des una oportunidad a lo espiritual que hay dentro de ti, recuerda, Dios te quiere hacer el bien y es bueno recordar lo que dice la Palabra de Dios: Jeremías 29.11 dice que El tiene planes de bien para mi vida.

Así que con esta respuesta tú puedes salir de cualquier hoyo en el que te encuentres el día de hoy. La Palabra de Dios quiere cambiar todo lo negativo que está a tú alrededor y convertirlo en cosas buenas y agradables para ti y nuevamente queremos recordarte lo que siempre decimos en esta sección: Nunca dejes de intentarlo, sigue luchando por tus sueños que con la ayuda de Dios seguramente llegarás.

lunes, 1 de marzo de 2010

Consideraciones de la Palabra de Dios para nosotros


Confía en el Señor y haz el bien.

Habita en la tierra y cultiva la fidelidad, pon tu delicia en el Señor y El te dará las peticiones de tu corazón, encomienda al Señor tu camino, confía en El y El actuará, confía callado en el Señor y espérale con paciencia. Deja la ira y abandona el furor mas lo que esperan en el Señor poseerán la tierra.

Mas los humildes poseerán la tierra y de deleitarán en abundante prosperidad.

Mas el Señor sostiene a los justos y conoce los días de los íntegros y su herencia será perpetua. No serán avergonzados en el tiempo malo y en días de hambre se saciarán; y tus enemigos desaparecen y se desvanecen como el humo porque los que son bendecidos por el Señor poseerán las delicias y los frutos de la tierra.

Yo exterminará a tus enemigos dice El Señor.

Por el Señor son ordenados los pasos del hombre y el Señor se deleita en su camino, cuando caiga no será derribado porque el Señor sostiene su mano.

Joven fui y ya soy viejo y no he visto justos desamparado ni a su descendencia mendigando pan. Todo el día es compasivo y presta y su descendencia es para bendición. El Señor ha jurado y no se retractará porque El es inmutable e inalterable.

El permanece, no cambia, irrevocable, no miente, no hay mudanza.
El es el Alfa y la Omega